Si vives en el campo, ya conoces la escena. Llamas a una compañía grande, das tu dirección y te dicen que no hay cobertura. O peor: te dicen que sí, firmas, y a las dos
semanas te llaman para decirte que al final no.

Y te quedas con el router 4G de siempre, los datos contados y la conexión que va según sople el viento.

La buena noticia es que la fibra ha llegado a muchos más sitios de los que la gente cree. La mala es que la única forma de saberlo es preguntar bien. Te contamos cómo.

Por qué una compañía te dice que no y otra que sí

La fibra no es una sola red. Hay varias, desplegadas por distintas empresas, y cada operador tiene acceso a unas y no a otras.

Por eso es normal que una gran compañía te diga que en tu casa no hay nada y que un operador local te diga que sí. No es que uno mienta: es que miran redes distintas. Si te
han dicho que no una vez, no des el tema por cerrado.

Pregunta por tu dirección exacta, no por tu pueblo

«¿Hay fibra en Benizar?» no es la pregunta. La pregunta es «¿hay fibra en esta dirección, en este número, en este cortijo?»
.

En el campo la fibra puede llegar a una casa y no a la de enfrente, porque depende del camino por el que va el cable. Ten a mano:

  • La dirección completa, tal y como aparece en el recibo de la luz o del IBI.
  • La referencia catastral, si la casa está en un diseminado o no tiene número claro.
  • Una ubicación de Google Maps, que en zonas rurales vale más que cualquier dirección.

Qué hacer si de verdad no llega

A veces no llega, y es mejor saberlo cuanto antes. Estas son las alternativas, de más a menos estable:

Radioenlace. Una antena en tu tejado recibe la señal de otra antena cercana. Bien instalado, da una conexión estable y sin límite de datos. Necesita que
haya visión directa con el punto emisor.

Router 4G o 5G. Funciona con la cobertura móvil. Es rápido de poner, pero depende de la cobertura del día y muchas tarifas tienen límite de datos o bajan
la velocidad cuando hay mucha gente conectada.

Satélite. Llega a cualquier sitio. Hoy ofrece velocidades razonables, pero el equipo y la cuota suelen ser más caros, y la latencia puede ser mayor que con
fibra.

Ninguna de estas opciones es mala. Lo malo es contratar una sin saber si tenías otra mejor a mano.

Si llega la fibra: lo que cambia

Quien pasa de un router 4G a fibra no suele hablar de velocidad. Habla de otras cosas: que la conexión no se cae cuando llueve, que se puede ver la tele por internet sin
cortes, que se acabó estar pendiente de cuántos gigas quedan este mes.

Y no hace falta un giga. Para una casa de campo normal, 300 megas son de sobra. En nuestro artículo sobre cuántos megas necesitas
de verdad
hacemos la cuenta.

Lo que conviene saber sobre la instalación

En el campo, la instalación es la parte que más cambia de una casa a otra. Puede que el cable tenga que llegar desde un poste lejano o que haya que pasar por un muro de
piedra.

Pregunta antes de firmar si la instalación tiene algún coste extra en tu caso y cuánto se va a tardar. Una fecha realista vale más que una rápida que luego no se cumple.

Y si tienes la casa vacía buena parte del año, avisa: hay que coordinar que alguien abra al técnico.

Por qué te contamos esto

Llevamos más de 25 años dando servicio en Murcia, Almería, Hellín y Moratalla, y una buena parte de nuestros clientes vive fuera de los cascos urbanos. Sabemos lo que es
que te digan que no tantas veces que dejas de preguntar.

Llámanos con tu dirección o tu ubicación y te decimos qué hay disponible de verdad. Si no llegamos, también te lo decimos, antes de que firmes nada.

968 955 001. Sin compromiso.

Preguntas rápidas

¿Una compañía me dijo que no hay fibra. Puede haberla?
Sí. Cada operador accede a redes distintas, así que la respuesta puede cambiar de una compañía a
otra.

¿Mi casa no tiene número. Cómo lo compruebo?
Con la referencia catastral o una ubicación de Google Maps. En zonas rurales es lo más fiable.

¿Es mejor un router 4G que nada?
Sí, pero si te llega la fibra, el cambio en estabilidad es enorme.

¿Cuántos megas necesito en el campo?
Los mismos que en la ciudad. Para una casa normal, con 300 vas sobrado.

¿La instalación en el campo cuesta más?
Depende de cada caso. Pregunta siempre antes de firmar y que te lo den por escrito.

Os habéis mudado en septiembre, sois cuatro, y toca contratar internet. Parece lo más fácil de la mudanza.

Lo es, hasta junio. Porque en junio cada uno se va a su casa, el piso se queda vacío, y alguien descubre que el contrato sigue vivo seis meses más y que darlo de baja tiene
penalización.

Ese «alguien» es el que puso su nombre en el contrato. Y normalmente el que puso su nombre es el que llegó primero al piso, sin pensarlo mucho.

El problema de fondo: un curso dura 9 meses, los contratos 12

El calendario académico en Murcia va de septiembre a junio. La mayoría de tarifas con oferta atan doce meses, a veces más si te llevas un móvil.

Esos tres meses de diferencia parecen poca cosa. No lo son: son tres cuotas pagando por un piso vacío, o una penalización por irte antes.

Por eso, antes de mirar el precio, mira la permanencia. Una tarifa un euro más cara sin permanencia sale mucho mejor que una barata que te ata hasta diciembre.

¿A nombre de quién va el contrato?

Aquí es donde se lían de verdad los pisos compartidos, y donde después vienen los problemas entre amigos.

El contrato va a nombre de una persona. Esa persona es la responsable legal: la que paga si nadie paga, la que tiene que dar la baja, la que recibe la penalización y la que
tiene que devolver el router.

Tres consejos que os van a ahorrar discusiones:

Que lo firme quien más tiempo vaya a quedarse. Si uno de vosotros es de Murcia o va a repetir piso el año que viene, ese es el candidato lógico.

Poned por escrito el reparto. Un mensaje en el grupo de WhatsApp diciendo quién paga qué y qué pasa si alguien se va antes. No es desconfianza, es evitar
una conversación incómoda en marzo.

Domiciliad en una cuenta, no en la de uno. Si podéis, usad una cuenta conjunta o una app de gastos compartidos. Que el titular no sea también el banco del
piso.

¿Y si el piso ya tenía internet?

Pregunta al casero antes de contratar nada. Hay tres situaciones y conviene saber en cuál estás.

Si el internet va incluido en el alquiler, no toques nada. Solo comprueba que funciona antes de firmar el contrato de alquiler, no después.

Si hay una línea del inquilino anterior aún activa, lo normal es que él la dé de baja y vosotros contratéis de cero. Que no os la «traspase» de cualquier manera, porque la
responsabilidad se queda donde estaba.

Si hay roseta de fibra puesta pero sin servicio, buena noticia: el alta suele ser rápida porque no hay que desplegar nada.

Cuánto internet necesitáis entre cuatro

Menos del que os van a intentar vender.

Cuatro personas viendo series, con los móviles conectados y alguien con clase online, no llegan a consumir ni cien megas en el peor momento del día. Con 300 vais sobrados y
con 600 vais de lujo.

Lo que sí os interesa es que sea simétrica, sobre todo si tenéis clases o tutorías por videollamada. La subida es lo que hace que no os congeléis en
pantalla, no la bajada.

Y avisamos de lo de siempre: si el WiFi no llega a la habitación del fondo, el problema no son los megas, es la distancia al router. Un repetidor barato lo arregla mejor
que subir de tarifa.

Qué mirar antes de firmar

Permanencia. Lo primero y lo más importante. Si hay, mira exactamente cuántos meses y cuánto cuesta salirse.

Precio real, no el promocional. Pregunta cuánto se paga a partir del mes trece. Muchas ofertas de estudiante son baratas hasta que dejan de serlo.

Coste de instalación y del router. Y si el router hay que devolverlo al final, que os digan dónde y en qué plazo.

Cobertura en la dirección exacta. No en la calle, en el número.

Nuestra oferta para estudiantes

Tenemos una promoción pensada exactamente para esto: 600 Mb simétricos durante todo un año por 18 euros al mes.

Simétricos, que es lo que os va a hacer falta para las clases online. Y sin permanencias abusivas: si en junio se acaba el curso y os vais, os vais.

Además, del cambio nos encargamos nosotros. Si había otra compañía, hacemos la portabilidad y os instalamos antes de que se corte nada.

Llámanos al 968 955 001 y te decimos si llegamos a tu piso. Un minuto, sin compromiso y sin que nadie os intente colocar un pack de tres móviles.

Entras a comparar tarifas y todo el mundo te habla de lo mismo: gigas. Que si 1 Gb, que si velocidad máxima, que si la fibra más rápida.

Y tú piensas: si el de al lado tiene un giga, algo me estaré perdiendo.

Pues probablemente no. La mayoría de las casas de España están pagando por una velocidad que no usan ni el diez por ciento del tiempo. Vamos a hacer la cuenta de verdad,
que es más sencilla de lo que parece.

Cuánto consume cada cosa (de verdad)

Estos son los números aproximados de lo que necesita cada actividad funcionando bien:

  • Navegar, correo, redes sociales: unos pocos megas. Nada.
  • Una serie en calidad normal: alrededor de 5 megas.
  • Una película en 4K: unos 25 megas.
  • Una videollamada de trabajo: entre 3 y 5 megas, pero necesita estabilidad y buena subida.
  • Jugar online: muy pocos megas. Lo que importa aquí no es la velocidad, es la latencia.
  • Descargar un juego grande: aquí sí se agradece la velocidad, pero es algo puntual.

Haz la suma de tu casa en el peor momento del día. Si sois cuatro y a la vez hay dos series en 4K, una videollamada y alguien jugando, sales sobre 60 megas. Con 300 vas
sobradísimo.

Entonces, ¿para qué sirve un giga?

Sirve, pero para menos cosas de las que crees.

Es útil si descargáis mucho contenido pesado, si trabajáis con archivos grandes en la nube, si tenéis muchos dispositivos conectados a la vez o si hay alguien en casa que
sube vídeo de forma habitual.

Para una familia normal que ve series, teletrabaja algún día y tiene móviles y una consola, la diferencia entre 300 y 1000 megas no se nota en el uso diario. Se nota solo
en el rato que tardas en bajar un juego, y en la factura.

Lo que sí importa y casi nadie te cuenta

La subida. Aquí está el truco de verdad. Los anuncios hablan de la bajada, pero si teletrabajas, haces videollamadas, subes fotos o tienes cámaras en casa,
lo que te condiciona es cuánto sube tu conexión.

Una fibra simétrica sube tan rápido como baja. Y eso cambia más tu experiencia que doblar los megas de bajada. Una conexión de 300 simétricos va mejor para
teletrabajar que una de 600 con la subida capada.

La latencia. Es el tiempo que tarda tu señal en ir y volver. Para jugar online es lo único que importa de verdad. Puedes tener un giga y jugar fatal si la
latencia es mala.

La estabilidad. Una conexión de 300 que nunca se cae vale más que una de 1000 que se corta tres veces al día. Esto no sale en ningún anuncio y es lo que
más cabrea en el día a día.

El culpable suele ser el WiFi, no los megas

Esta es la parte importante, y la razón por la que mucha gente sube de tarifa sin arreglar nada.

Tú contratas 600 megas. El router los recibe. Pero entre el router y tu portátil hay dos tabiques, una pared maestra y el microondas. Al portátil le llegan 40.

Llamas a la compañía, te dicen que todo está correcto (y lo está, la línea funciona), y te ofrecen subir a 1 giga. Subes. Y al portátil le siguen llegando 40, porque el
problema nunca estuvo en la línea.

Antes de pagar más, prueba esto: haz el test de velocidad con el ordenador conectado por cable al router. Si por cable sale lo que has contratado y por WiFi sale la décima
parte, tu problema es la cobertura WiFi. Se arregla colocando mejor el router o poniendo un repetidor o un sistema en malla, y cuesta bastante menos que subir de tarifa todos
los meses.

Y si vives en zona rural

Aquí la pregunta cambia. No es cuántos megas quieres, es qué hay disponible en tu dirección.

Si has estado tirando de router 4G con datos limitados, pasar a fibra desplegada te va a cambiar la vida aunque sea de 300 megas. La diferencia no está en el número, está
en tener una conexión estable que no depende de la cobertura móvil del día.

En núcleos aislados o de difícil acceso las velocidades pueden variar. Te lo decimos antes de contratar, no después.

La recomendación honesta

Vives solo o sois dos: con 300 megas vas de sobra. De verdad.

Familia de tres o cuatro, uso normal: entre 300 y 600. Si alguien teletrabaja, prioriza que sea simétrica antes que subir de número.

Casa llena, adolescentes, teletrabajo diario, muchos dispositivos: 600 simétricos es el punto dulce.

1 giga: solo si mueves archivos muy pesados de forma habitual o tenéis una casa con mucho equipo conectado. Si no, estás pagando por el número.

Por qué te contamos esto

Podríamos venderte el giga a todo el mundo. Sale más a cuenta a corto plazo.

Pero llevamos más de 25 años dando servicio en Murcia, Almería, Hellín y Moratalla, y aquí la gente se conoce. Un cliente al que le colocas lo que no necesita se va al año
siguiente y encima lo cuenta. Uno al que le dices «con 300 te sobra» se queda diez años.

Si quieres, llámanos y lo miramos juntos: cuántos sois, qué hacéis y qué hay disponible en tu dirección. Te decimos qué te hace falta, aunque sea menos de lo que venías
buscando.

968 955 001. Sin compromiso.

Preguntas rápidas

¿Con 300 megas puedo ver Netflix en 4K?
Sí, y varias pantallas a la vez. Una película en 4K consume unos 25 megas.

¿Más megas mejoran el WiFi?
No. El WiFi depende del router y de la distancia, no de la velocidad contratada. Si el problema es de
cobertura, subir de tarifa no lo arregla.

¿Qué es la fibra simétrica?
Que sube igual de rápido que baja. Importa mucho si teletrabajas o haces videollamadas.https://fibramediostelecom.com/cambiar-compania-fibra-sin-penalizacion/

¿Más megas mejoran el ping para jugar?
No. Para jugar lo que cuenta es la latencia, y ahí la fibra ya va bien de por sí.

¿Cómo sé si estoy pagando de más?
Si nunca notas que la conexión va lenta salvo por el WiFi, probablemente sí. Llámanos y lo
revisamos.https://murciafibra.com/contacto/

Llega la factura y hay ocho euros más que el mes pasado. Nadie te ha avisado, o te avisaron con un SMS que borraste sin leer. Llamas, te tienen veinte minutos con la musiquita, y al final te dicen que es «una mejora de servicio».

Y ahí te quedas. Enfadado, pero quieto.

Porque cambiar de compañía de fibra suena a lío, y si encima tienes permanencia, ya ni te lo planteas. A quedarte sin internet una semana. A que te claven una penalización de no sé cuántos euros. Y entre el enfado y la pereza, casi siempre gana la pereza.

Vamos a quitarte esos dos miedos, que son los que de verdad te frenan.

Lo primero: no llames para darte de baja

Este es el error que más veces hemos visto, y el que peor lo pone todo.

Mucha gente, cuando decide irse, llama primero a su compañía para cancelar. Y luego se pone a buscar operador nuevo. Resultado: dos semanas tirando de los datos del móvil, con los críos sin poder hacer los deberes y tú intentando trabajar desde el bar.

Se hace justo al revés. Contratas primero. El operador nuevo se encarga de todo: pide la portabilidad, manda al técnico, instala y comprueba que aquello funciona. Y solo cuando la fibra nueva está dando servicio se ejecuta el cambio y se cierra tu línea anterior.

Tú no tienes que llamar a nadie para darte de baja. Se tramita solo. Y mientras tanto sigues navegando con tu conexión de siempre, como si nada.

El corte de verdad, cuando lo hay, son minutos. Y normalmente se programa de madrugada para que ni te enteres.

Por qué a unos les tarda dos días y a otros tres semanas

Aquí está la confusión que genera más discusiones, y se entiende fácil si sabes que hay dos cosas corriendo a la vez.

Una es el traslado de tu número, que está regulado por ley. El plazo es de un día laborable, dos si tu línea va por acceso indirecto. Es un trámite administrativo, se hace solo y rara vez se tuerce.

La otra es la instalación, y ahí es donde se van los días. Depende de que haya técnico libre, de que tú estés en casa y, sobre todo, de cómo esté tu vivienda. Si ya tienes la roseta de fibra puesta, es rápido. Si vives en una casa de campo donde hay que tirar cable desde el poste, ya no depende del técnico: depende de la obra.

Lo que tú notas en casa lo marca casi siempre lo segundo. Así que cuando preguntes cuánto tarda, no preguntes por la portabilidad. Pregunta cuándo viene el técnico. Esa es la fecha real.

Que tienes permanencia. Vale. Sigue leyendo

«Es que tengo permanencia hasta mayo.» Esa frase la oímos todas las semanas, y muchas veces no significa lo que la gente cree.

Atento a esto, porque es lo que la mayoría no sabe: si tu operador te ha subido el precio, puedes irte sin pagar un euro de penalización. Aunque te queden ocho meses de contrato.

La Ley General de Telecomunicaciones te da derecho a rescindir el contrato sin coste cuando la compañía te anuncia un cambio en las condiciones. Y subir la cuota es un cambio en las condiciones. Da igual que sean ocho euros o que sea uno: la ley no distingue entre subidas gordas y subidas pequeñas.

Además, esa subida te la tienen que comunicar con un mes de antelación como mínimo, y en esa comunicación deben decirte expresamente que puedes darte de baja sin penalización. Si no lo hicieron, tienes un motivo más para reclamar.

Dos avisos, que aquí es donde se tropieza la gente:

Si te llevaste un móvil subvencionado o a plazos, eso es harina de otro costal. Por el terminal sí te pueden pedir una compensación, aunque nunca puede ser más que el valor que le quede pendiente.

Y guarda la comunicación de la subida. El SMS, el correo, la carta, lo que sea. Y cada vez que gestiones algo por teléfono, pide el número de referencia. Sin eso, dentro de tres meses es tu palabra contra la suya, y ya sabes cómo acaba eso.

Si no ha habido subida y la permanencia sigue viva, entonces sí hay penalización. Pero tiene que ir prorrateada por los meses que te queden, no cobrada entera. Pide el desglose por escrito y no te conformes con un «es lo que hay».

El router viejo, ese cargo que llega tarde

El router y la ONT casi nunca son tuyos. Te los ceden mientras eres cliente.

Cada compañía tiene su plazo para devolverlos y su cargo si no lo haces, y hay cifras que asustan. Mira tu contrato, devuélvelo por el canal que ellos te digan y quédate con el justificante.

Es el susto más típico: te cambiaste en enero, te olvidaste del aparato en un cajón, y en abril te llega un cobro que no esperabas.

Lo que más veces hemos visto salir mal

Después de tantos años instalando fibra por aquí, los tropiezos se repiten siempre:

Dar de baja antes de contratar. Ya lo hemos dicho, pero es la mitad de los casos.

Fiarse de que «en mi pueblo hay fibra». En tu pueblo puede haberla y en tu calle no. Y en tu calle puede haberla y en tu número no. Comprueba la dirección exacta.

Pedir la portabilidad y arrepentirse tarde. Se puede cancelar, pero solo dentro del plazo de desistimiento que te hayan comunicado. Pasado ese plazo, el cambio ya está hecho.

Aceptar por teléfono la oferta de retención. Cuando les dices que te vas, te llaman y te bajan el precio. A veces compensa. Pero pide que te lo manden por escrito, con la duración del descuento bien clara, porque «te lo dejo en 30» dicho por teléfono no es nada.

Si aun así te la lían

Reclama primero a tu propia compañía y pide el número de referencia de la reclamación. Sin ese número no puedes dar el siguiente paso.http://Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones

Si pasa un mes y no contestan, o contestan cualquier cosa, puedes acudir a la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones del Ministerio o a la Junta Arbitral de Consumo de tu comunidad. Son gratuitas y funcionan.

Cómo lo hacemos nosotros

Llevamos más de 25 años dando servicio en Murcia, Almería, Hellín y Moratalla. Somos de aquí, y eso se nota en cosas muy concretas:

Del papeleo nos encargamos nosotros. Tú no llamas a nadie ni discutes con nadie.

Instalamos primero y portamos después. No te quedas sin internet.

No hay permanencias abusivas. Si un día quieres irte, te vas.

Y el precio que te decimos es el que sale en la factura. También en el mes trece, que es donde suelen aparecer las sorpresas.https://fibramediostelecom.com/tarifas/

Cuando algo falla, va una persona a tu casa. Rápido y sin que tengas que explicarle tu problema a cinco personas distintas.

¿Quieres saber si llegamos hasta tu puerta? Llámanos al 968 955 001 y te lo decimos en un minuto. Sin compromiso y sin que nadie te intente colocar nada.

Preguntas rápidas

¿Me quedo sin internet mientras cambio?
No. Si se instala primero y se porta después, el corte son minutos y suele hacerse de madrugada.

¿Tengo que llamar yo para darme de baja?
No. Al pedir la portabilidad, la baja se tramita sola. Conviene confirmar después que se ha ejecutado, y quedarte con la referencia.

¿Puedo cambiarme si tengo permanencia?
Sí. Con penalización prorrateada si no hay causa, o sin nada que pagar si te han subido el precio.

¿Pierdo mi número de fijo?
No. Conservarlo es un derecho tuyo y el trámite lo hace el operador nuevo.

¿Y si vivo en una pedanía o en el campo?
Depende de si hay red desplegada en tu dirección.https://fibramediostelecom.com/ Llegamos a sitios donde otros no llegan, así que pregunta antes de darlo por imposible.https://fibramediostelecom.com/contacto/